Login
Forgot Password?

OR

Login with Google Login with Twitter Login with Facebook
  • Join
  • Profiles
  • Groups
  • SuicideGirls
  • Photos
  • Videos
  • Shop
Vital Stats

carlsyn

Monterrey

Member Since 2017

Followers 46 Following 338

  • Everything
  • Photos
  • Video
  • Blogs
  • Groups
  • From Others

Olores

Jun 23
2
  • Facebook
  • Tweet
  • Email

Otro día más, viajando a mi casa después de una larga mañana en el trabajo. Mientras maniobro dentro del tráfico citadino, suena en mi teléfono móvil el fragmento de una canción de moda; una moda de hace más de diez años. «Soy un viejo», pienso, mientras contesto la llamada mediante el control integrado al volante de mi camioneta.

—Cariño, hace unos minutos le hice un pedido de algunas cosas que necesito de la tienda de Don Toño.

—Sí, querida —respondo—. Entiendo, yo voy. Recuérdame la dirección, por favor.

Recibo las indicaciones de mi esposa y programo el navegador integrado en el auto para que me lleve al destino planeado. Respiro profundamente y dirijo el vehículo al nuevo rumbo. Sentado en el asiento del piloto, no puedo más que disfrutar las comodidades que ofrece mi medio de transporte: aire acondicionado, puertas y ventanillas eléctricas, sonido envolvente para escuchar mi vieja música y un largo etcétera.

—Hemos llegado al destino —anuncia con voz robótica el navegador.

Procedo a estacionarme correctamente y bajo del automóvil. Me recibe un barrio popular, de esos que falsamente la modernidad ha ido reduciendo con la promesa de seguridad de los nuevos fraccionamientos y edificios de condominios. Mientras cruzo la calle, observo a un par de niños pateando una desvencijada pelota de fútbol al tiempo que gritan: «¡Messi le gana a Cristiano Ronaldo con este tiro!». Al mismo tiempo, un anciano enfundado en un sombrero claro, sentado en la banqueta, se ríe de los chiquillos.

Llego a la puerta. Es un lugar pequeño que con toda seguridad antes fue solamente una casa y que ahora se adaptó para el comercio; arriba del dintel, un letrero claramente patrocinado por alguna empresa de refresco de cola dice en grandes letras rojas: «Abarrotes Don Toño». Jalo un pequeño cordel que hace las veces de apertura de una cerradura gastada por el tiempo y entro al lugar.

Al instante me invade el aroma inequívoco de una tienda de abarrotes, ese olor inconfundible que mezcla las esencias de verduras, frutas, embutidos, lácteos y productos de limpieza en un solo acorde. Es, sobre todo, el golpe seco del detergente en polvo flotando en el aire lo que hace que mi mente flaquee. Una estela nebulosa cruza sobre mis ojos y me transporta a ese sitio que yo creía olvidado. Con una sensación rara en mi cuerpo, observo mis manos: no son las de un hombre de más de cincuenta años, son otra vez las de un pequeño niño que toma una caja de cartón llena, precisamente, de bolsas de jabón, siguiendo la orden de una cara y una voz antes conocida.

—Daniel, esa caja va en esa esquina.

Miro hacia ese lugar y veo una mano familiar, con arrugas y manchas por el sol, señalando un viejo anaquel de madera en donde colocaré la caja. Miro alrededor y distingo los rincones: la vieja báscula, el televisor de tubo catódico que me regaló tantas alegrías al ver los dibujos animados mientras ayudaba a mis padres, los anaqueles llenos de dulces de antaño, paletas y caramelos que se vendían a granel y, desde luego, esa caja de madera que todos los días, religiosamente a las cinco de la tarde, olía a pan dulce recién horneado, ese que el panadero del pueblo repartía en los diferentes establecimientos para su venta.

Miro hacia la parte de atrás del local y la veo, sentada en una vieja silla de mimbre, con su delantal roído por el uso y con sus manos arrugadas y hermosas ocupadas en limpiar un atado de cebollas cuyo olor a tierra húmeda se mezcla con el del jabón: mi abuela, la vieja Conchita; «Mamá Conchita», como le decíamos todos los nietos. Una dulce viejita de cabellera antes rubia, en ese momento más blanca que gris, una figura afable y redonda que invitaba a abrazarla sin fin y un par de ojos de arcoíris que, cuando era niño, pensaba que a Dios se le habían mezclado las acuarelas cuando los pintó.

Esa viejecita que me enseñó desde limpiar cebollas y papas para la venta en la miscelánea, hasta hacer dulces con frutas que obviamente también vendíamos; desde anudarme las agujetas con un nudo perfecto que soportara las correrías de todo el día, hasta cortar adecuadamente la madera y el hilo de ixtle para formar el cometa más ligero y perfecto para ser volado en los vientos del atardecer; la que pacientemente me enseñó cada una de las cartas de la baraja española y cómo detectar las trampas en el juego, así como también a leer adecuadamente la Biblia para hacerlo en la iglesia durante las celebraciones. Esa viejecita cuya mente, en un instante por una hemorragia cerebral, desapareció, y ya nunca volvió a decirme: «Danielito, lávate las manos para que comamos una empanada tú y yo».

—Don Daniel, Don Daniel, aquí está el pedido que su esposa me dijo que le diera. Incluí el líquido lavapisos que le gusta a ella —me dice Don Toño mientras me sacude gentilmente un hombro, regresándome a la realidad—. Se perdió por un instante, Don Daniel.

—Gracias, Don Toño. ¿Cuánto sería?

Le doy un par de billetes que superan por mucho la suma del costo de los productos adquiridos y me retiro. Mientras abro la puerta del local, desaparece el olor «a tienda» y una lágrima silenciosa corre por mi mejilla.

More Blogs

  • 06.26.26
    0

    "Del Amanecer al Alba". Capitulo 1: el primer pecado

    «Seco, como siempre», pienso mientras asiento el vaso sobre la…
  • 06.26.26
    0

    "Del Amanecer al Alba". Chapter 1: The First Sin

    "Dry, as always," I think as I set the glass down on the wood…
  • 06.23.26
    0

    Olores

    Otro día más, viajando a mi casa después de una larga mañana e…
  • 06.23.26
    0

    Scents

    Another day, driving home after a long morning at work. As I…
  • 06.23.26
    0

    Back at it: Brand new stories (and remastered classics) 🖤

    Hey everyone! It’s been almost two years since I last dropped …
  • 09.07.24
    0

    I'm back

    Hello, I apologize for being away from posting on this site for so …
  • 04.27.24
    0

    Saturday

    I want to share a piece of music made with a lot of feeling. enjoy …
  • 02.06.24
    0

    My Suicide Girl.......

    My SuicideGirl: it's been a year since your absence, a yea…
  • 12.24.23
    0

    Merry Christmas

    Dear All, In this festive season, I wish that the joy and p…
  • 11.19.23
    0

    News

    Hello, I hope you enjoyed the previous story. I'm venturing …

We at SuicideGirls have been celebrating alternative pin-up girls for:

24
years
10
months
0
days
  • 5,509,826 fans
  • 41,393 fans
  • 10,327,617 followers
  • 4,680 SuicideGirls
  • 1,113,818 followers
  • 15,118,517 photos
  • 321,315 followers
  • 61,822,551 comments
  • Join
  • Profiles
  • Groups
  • Photos
  • Videos
  • Shop
  • Help
  • About
  • Press
  • LIVE

Legal/Tos | DMCA | Privacy Policy | 18 U.S.C. 2257 Record-Keeping Requirements Compliance Statement | Complaint / Content Removal Policy | Contact Us | Vendo Payment Support
©SuicideGirls 2001-2026

Press enter to search
Fast Hi-res

Click here to join & see it all...

Crop your photo